lunes, 17 de febrero de 2014

Reseña de Prográmaton de Zoé



Portada del album Prográmaton de Zoé

Cinco años después de haber grabado Reptilectric, su disco más cohesivo, roquero y con menos parafernalia, además del último inédito, la banda nacida en la ciudad mexicana de Cuernavaca volvió a los estudios de grabación con grandes expectativas sobre sus hombros después de la gloria que fue el MTV Unplugged que hicieron en el año 2011 para entregar un álbum más calmado, menos eléctrico y que, como en el acústico, experimenta con nuevos instrumentos o elabora fondos delicados.

10 a.m., abre el disco, siendo también el primer sencillo, con un coro y un ritmo sumamente pegajoso que supone un rumbo engañoso para el resto de la placa, Cámara Lenta mantiene el agradable tempo pero no convence con su historia de amor fresa, Dos Mil Trece baja la intensidad para regresar las letras oscuras con resultados polarizantes como en: “ven intégrate al software del Prográmaton”… y con Fin de Semana fácilmente puedes pensar en ese alguien especial: “quiero un fin de semana en el cielo, desvelarme bailando contigo”. Preámbulo para Arrullo de Estrellas, la mejor canción de todo el disco y una de las mejores de toda su carrera. En ella, León Larregui (vocalista/líder) canta la letra más honesta y llena de espíritu que ha escrito hasta ahora: “te lo digo desde el alma y con el corazón abierto / eres mi amor eterno / mi ángel de la guarda”. Pocas o en ninguna otra ocasión se le ha oído tan emocionalmente puro y cercano. Hay un motivo: la composición está dedicada a su mamá que hace poco falleció.

Después de eso regresa la influencia beatlesca por momentos descarada que parece nunca van a dejar atrás en Ciudades Invisibles. Con Panoramas tienen buenas estrofas sobre la belleza y sensualidad de una mujer que lamentablemente se cortan a la par de un interesante uso del sitar. Posteriormente, en Game Over Shanghai (Liu Yang River), temes que regrese un vicio de sus primeros años. El título indica que será otra canción en inglés de las que la banda ponía en sus primeros elepés pero afortunadamente ese no es el caso. Rola popera que recuerda a Keane y que en su parte final le agrega una curiosa atmósfera asíatica. Andrómeda puede parecer simple pero logra otra efectiva aproximación emocional: “que daría por tenerte junto a mí / platicar las horas en aquel sillón”. Sedantes tiene la línea de bajo más predominante y fuerte de esta sesión aunque la letra  no es tan afortunada: “secretos de Pedro Infante”… ¡¿eh?!

La trampa del principio se hace muy notable. Lo más seguro es que  Zoé dejará en su futuro el lado “pesado” (¡no se rían!) del rock y seguirá la dirección que estableció en Música de Fondo. O tal vez no. Pero mantienen la confianza de esperar algo bueno.

4.0/5 


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