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jueves, 26 de marzo de 2015

Reseña de Güeros



Güeros poster película
 Director: Alonso Ruiz Palacios
Actores: Tenoch Huerta, Sebastián Aguirre, Ilse Salas
Duración: 106 minutos
País: México
Año: 2014

Hay algo que esta película nos puede enseñar de una forma dolorosa (porque hay que aguantar unos muy feos 106 minutos para aprenderlo): los premios de festivales cinematográficos pueden ser engañosos. Revestida con el galardón a Mejor Ópera prima del Festival de Cine de Berlín de 2014, tenía confianza en que vería algo no tan malo. Me equivoqué.

En el estado de Veracruz, un adolescente mal portado de tez clara llamado Tomás (Sebastián Aguirre) hace la última de sus maldades y la mamá de este decide enviarlo a la Ciudad de México a vivir con su hermano de tez morena al que apodan “Sombras” (Tenoch Huerta); quien parece vivir al lado de un amigo llamado Santos (Leonardo Ortizgris). Los tres después se embarcarán en la búsqueda de una leyenda desconocida del rock mexicano que “hizo llorar a Bob Dylan” y a ellos se les unirá una mujer en el camino (Ilse Salas).

A los pocos minutos ya pone a prueba mi paciencia. El hermano menor llega con unos personajes sumamente difíciles de defender o apreciar en unos minutos iniciales, por decir lo menos: lentos. “Sombras” y Santos son estudiantes de la Universidad Nacional Autónoma de México, pero dicha casa de estudios pasa por una huelga y ellos no hacen nada más que jugar cartas todo el día y no salen de su apartamento. Repito: No, hacen, nada. El director dice que: “Lo que quería mostrar es este mundo de la juventud, una juventud mexicana que está paralizada en la indecisión”. Bueno pues estos tipos no trabajan, no estudian, no van a las movilizaciones para apoyar la huelga, no se ocupan de ordenar su departamento, no se preocupan por darle algo que desayunar a un menor de edad o de ir por él a la estación de autobuses y se roban la luz de otro departamento ayudándose de una niña con Síndrome de Down. ¡Forrest Gump no podría causar tanta empatía como ellos!

Güeros película departamento

¿Quién se salva? El carnalito güero. ¿Por qué? Porque manda a la chingada a su hermano mayor (literal) y decide ir a buscar él solo a su héroe de rock que escucha constantemente en un viejo cassette que heredó de su padre. Claro que los estudiantes universitarios lo acaban ayudando y lo suben al coche que tienen (¿cómo lo consiguieron si se ve que no hacen nada?) pero sólo después de que corren peligro de ser golpeados por el padre de la niña que les pasa la luz. La obra entonces se convierte en una road movie y por fin tenemos algo que hacer. Aunque ese algo se diluye y parece pretexto para otra cosa: mostrar la Ciudad de México.

Por diversos motivos, varias veces fortuitos y sacados de la manga y la conveniente casualidad, acabamos con un ratero invitándole una cerveza, con un campesino que cosecha bajo un cerro en las afueras da la urbe (a quien le roban), en una fiesta en el Centro Histórico, en el zoológico y en Ciudad Universitaria (no en esa secuencia). En este último lugar es donde se une Ana (Ilse Salas), quien es parte activa de los huelguistas y de quien está enamorado “Sombras”. También, es ahí donde un personaje me ayuda en mi opinión.

Cuando se dirigen a una asamblea, suben al coche a un amigo y este pregunta: “¿Qué les parece el guión de esta película”. Él mismo responde: “yo creo que es muy malo”. ¡Así es amigo, totalmente de acuerdo contigo! Ya abordé lo nada empáticos que son algunos personajes y la casualidad, pero hay que agregar un ritmo lento y tedioso; escenas irrelevantes que no mueven al objetivo principal y se extienden sin necesidad; divagaciones (gran parte de la secuencia en la universidad, entre otras); la figura interesante que sí tiene ímpetu y algo que hacer (el güerito) pierde protagonismo; hay momentos intelectualoides de cine de arte que no cuajan (close-ups orgásmicos, un tigre que provoca ansiedad, rompimiento de la cuarta pared, esos pobres jóvenes que no saben que hacer con su vida); duración demasiado larga y… ¿y el otro amigo? ¿Cómo se llama? Ah, sí: Santos. No me acordaba porque ese está más bien de relleno, lo más que hace es ayudar a los demás a tener a alguien con quien platicar. También, parece que se cree una comedia divertida… Tal vez, esporádicamente, uno que otro diálogo, no las situaciones o los personajes.

¿Qué explica entonces los premios o los buenos comentarios? Yo diría que algunos toques del director. Podría argumentarse que la ciudad es la verdadera protagonista y que en el recorrido por ésta, se vislumbran las diferencias sociales y arquitectónicas (aunque no dejo de pensar que es un recorrido forzado); además, decide grabar el largometraje en blanco y negro. Creo que eso ayuda a eliminar la fealdad de varios lugares y a concentrarnos en los personajes, y, mediante un muy buen ojo del realizador, eso logra excelentes encuadres que contrastan luces y sombras. Lamentablemente, un buen estilo sin historia no es nada. Como película, esta es mejor una exposición fotográfica. ¡¿Pero qué sé yo?! Un muchacho en la sala de cine donde la vi resume mejor lo decepcionante que es. Sus palabras: “Quiero que me regresen mi dinero. Es un robo”.  

1.5/10

Un aspecto que se me hizo extraño pero que dejo fuera de mi calificación y que el director explica como “atemporal” es el uso de la tecnología. El chico güero usa una cámara fotográfica que no es digital, un cassette para oír la música que le gusta y audífonos viejos (detalle del que un sagaz espectador en la sala comentó: “mira, usa unos Bose”), en el automóvil que usan el estéreo tiene casetera y los monitores de las computadoras son CRT al igual que las televisiones... pero después aparecen smartphones de pantalla táctil. Mmm, no me convence eso de "atemporal".


lunes, 16 de febrero de 2015

Reseña de El Código Enigma (The Imitation Game)



Poster de El Código Enigma (The Imitation Game)
 Director: Morten Tyldum
Actores: Benedict Cumberbatch, Keira Knightley
Duración: 114 minutos
País: Reino Unido
Año: 2014

Alan Turing (Benedict Cumberbatch) es un genio matemático que quiere trabajar con el ejército británico durante la Segunda Guerra Mundial para descifrar un código nazi impenetrable. No sabe alemán, tampoco sabe convivir con las personas. Eso no importa. Obtiene el empleo y toda nuestra atención mientras logra lo que nadie había podido, aprende a llevarse con la gente, muestra su genialidad y revela otros secretos o se inmiscuye en ellos sin quererlo en una pulcra y divertida película de espías.

Basada en hechos reales, el principal objetivo es lograr decodificar la configuración de la máquina de comunicación alemana “Enigma”. Un aparato con millones de millones de posibilidades y una sola respuesta que se cambia cada 24 horas. Turing es asignado a un equipo de trabajo para la tarea pero inmediatamente los desestima diciendo que ellos “sólo lo retardarían”. Es grosero y hasta tonto cuando tiene que hablar con otros pero extrañamente llega a ser muy divertido y nunca cae mal. Cumberbatch lo interpreta muy bien y muestra una gran gama de emociones y una transformación de carácter necesaria. Puede ser obstinado y engreído, vulnerable y temeroso o apasionado y brillante. Lo acompaña de buena manera Keira Knightley en el papel de Joan Clarke, una mujer que por supuesto, no sólo lo ayudará en su tarea intelectual y que no se intimida por el ingenio de él.

Cómo funciona la máquina Enigma

Es “con una pequeña ayuda de mis amigos” lo que el hombre solitario debe aprender, sólo que no es el único apoyo que recibe y quien se lo da, de nombre “Christopher”, es ahora también un compañero de muchos de nosotros en el mundo actual; muy interesante saber como es que nació.

No obstante, la obra se toma varias libertades históricas. La más dañina es el hecho de que Alan parece haber logrado demasiado sin el trabajo de otros. Aunque hay más para quien se quiera adentrar a investigar.

La historia de “Enigma”, no es la única, se ameniza (e incluso se beneficia) de viajes al pasado del joven Turing y su difícil vida en la escuela por ser “diferente” y de instantes de su futuro después de la guerra. Es una estructura bien ensamblada por el director que nos adentra mejor en la personalidad del matemático. Sin embargo, hay un claro objetivo principal y cuando éste se cumple la obra pierde ímpetu y se alarga un poco.

La dirección también me gustó por encuadres de un ritmo tranquilo y poco protagonismo; además de que cuida muy bien la ambientación y no olvida recordarnos que estamos en medio de la guerra. Igualmente, me agradó la música original a cargo de Alexandre Desplat, me recuerda su trabajo en “El Discurso del Rey” pero ahora también se impregna de la personalidad analítica del protagonista.

Turing ideo una prueba llamada "el juego de la imitación" para saber si una persona estaba frente a una persona o una máquina, últimamente, Cumberbatch parece ser una de éxitos.

8.5/10

miércoles, 4 de febrero de 2015

Reseña de Whiplash Música y Obsesión (Whiplash)



Poster de Whiplash Música y Obsesión (Whiplash)
 Director: Damien Chazelle
Actores: Miles Teller, J.K. Simmons
Duración: 106 minutos
País: Estados Unidos
Año: 2014

Esta es la historia de un baterista de jazz y su maestro. ¿No se oye muy interesante? Pues lo es, y mucho. Es la muestra del esfuerzo necesario para conseguir el arte de tu oficio, la soledad que acompaña eso, un tipo de personalidad común a esos esfuerzos y los maestros que ayudan a la excelencia aunque usen métodos cuestionables; todo, con un tempo vivace, unas muy buenas actuaciones y una buena porción de buena música.

Andrew Neyman (Miles Teller) es un joven baterista de 19 años que ha logrado ingresar en la mejor escuela de jazz de Estados Unidos y aspira a ser una verdadera leyenda al estilo de Buddy Rich, pero es malo con las relaciones humanas y se la pasa más tiempo junto a su batería que con alguien más (alguna linda chica, por ejemplo). Terence Fletcher (J.K. Simmons) es el mejor maestro de la escuela, el director de orquesta que hace que su banda siempre gane los concursos importantes, quien va a empujar hasta al límite a Andrew llegando incluso a la crueldad o el abuso y uno de los maestros más divertidos y amenazantes que he visto en el cine. El tipo es igual de duro que un instructor militar y tiene un vocabulario lleno de groserías y apodos que no duda en usar en sus zopencos alumnos a veces con resultados muy graciosos. Simmons es excelente en el papel, excelente.

Algún tiempo, el baterista rompe su aislamiento y consigue una novia, pero no dura mucho su relación porque está seguro de que interferirá en su camino a la grandeza. ¿La búsqueda implacable de la perfección debe llevar a la soledad? ¿Cuál hubiese sido la mejor decisión? ¿Qué es el éxito? Esto lo plantea sutilmente un director que también escribió la película y que además tiene menos de 30 años.

Whiplash You Know That For A Fact

Dos secuencias que son muestras de su talento sencillamente me encantaron. En una, Fletcher le da la oportunidad a Andrew de tocar por primera vez en su banda después de que le asegura que la clave es relajarse. Pero el chico no toca al tempo que el maestro quiere, el profe da varias oportunidades, más su alumno no puede hacer lo que él quiere. El teacher se molesta, feo. Y el chico simplemente no puede hacer lo que le piden. Los que hayan participado en una banda saben lo trascendental que es ir a la velocidad establecida y junto a los demás intérpretes pero cualquier persona (supongo) ha tenido un momento donde simplemente no sabe qué esta mal ni como poder solucionarlo (y tal vez a un superior abusivo que se lo recrimine).

Whiplash My Fcking Time

En la otra, nuestro protagonista se decide, de una vez por todas, a dominar el difícil ritmo double swing que tiene que tocar para conseguir su lugar en el grupo. Eso requiere práctica, muuuucha práctica. Sus manos duelen, sangran. No le sale. Acaba por romper uno de los tambores de su batería… Hay veces que no salen las cosas por más que uno intenta. ¡Cómo hay veces que no salen las cosas y uno termina deseando destruir cosas! ¡CÓMO ESA MALDITA VEZ QUE ESTUVE PRACTICANDO ESA ESTÚPIDA CH#/*&%3R4 Y…!

Whiplash I'm Here For A Reason

El director también hace que tocar la batería se vea muy bien. La cámara se acerca, se aleja y mueve cual secuencia de acción mientras le da con todo a la bataca el que se sienta en el atril. Esas secuencias son ayudadas por una muy buena edición que sube y baja el ritmo armoniosamente y una fotografía que hace lucir a la escuela de música como universidad medieval o a los llenos teatros con una luz de otra época.

Sólo es hacia el final que se pierde algo de la fuerza de la muy divertida interacción maestro-alumno y los últimos minutos tal vez sean demasiado largos para quien no sabe mucho del jazz o sea baterista profesional, además de que algunos hilos se tensan demasiado y pueden llegar a ser inverosímiles. No obstante, el veredicto es muy fácil: –redobles, por favor- Estos músicos dieron un gran recital.

9.0/10

sábado, 31 de enero de 2015

Reseña de Songs Of Innocence de U2

Portada del Album Songs Of Innocence de U2


Pasaron cinco años para que la veterana banda irlandesa sacara este nuevo disco debido a que no estaban satisfechos con las canciones que habían compuesto antes, cambiaron de productores varias veces (5 se leen en los créditos) y tenían la consigna de hacer algo con mayor éxito comercial después de que su anterior trabajo falló en vender lo esperado y en producir verdaderos éxitos.

Y sí, el anterior, No Line On The Horizon, prometió “experimentación” que no dio y fue algo blandengue pero tiene una gloria llamada “Moment Of Surrender”; una canción que sólo ellos parecen poder hacer, “Magnificent”; y otros chispazos de grandeza (la homonima, yo diría). Pero éste de plano no está a la altura.

 “California (There Is No End To Love)” puede impregnarse de un entrañable recuerdo que los miembros tuvieron después de haber salido de la gris y sombría Dublín, pero parece uno robado a los Beach Boys que carece de la alegría y ligereza suficiente que ellos y Katy Perry (entre muchos otros) sí han logrado transmitir del lugar.

Bono dice que “es un álbum muy personal”… y llaman a una canción “Song For Someone” (Canción para alguien).

“Sleep Like a Baby Tonight”, una especie de canción de cuna que recuerda a “Sweet Dreams” de Eurythmics, es muy problemática. Por un lado es la más experimental y, por lo mismo, más fresca y donde Bono juega como pocas veces con su voz al cantar “hope is where the door is…”; por el otro, se siente muy extraña y deshonesta. Esta rola está inspirada por… la pedofilia, ¿en serio? Sí, en serio. Y eso parece un intento tardío de sumarse a otra problemática global y lucir como algo más que “simples músicos de rock” que una genuina preocupación.

“This Is Where You Can Reach Me Now” se supone que está dedicada a Joe Strummer (líder del gran grupo de punk, The Clash) aunque se oye compuesta para algún grupo new wave de los ochentas que nada tiene que ver con Joe. Sin olvidar sus terribles letras y ritmo de grupo pop irrelevante propio de la mencionada década.

The Miracle (of Joey Ramone) solo tiene suficiente fuerza punketa en pocos lugares antes de ser domada por un sonido pop que no los deja explotar y “The Troubles” trata otro tema serio del que es dudoso ellos estén realmente muy preocupados (ésta trata sobre la violencia doméstica) aunque tal vez se salve al contar con una muy interesante participación vocal de Likke Li y una guitarra final de The Edge que desearía hubiese tenido más chispazos como esos antes.

Porque hay destellos que hacen vislumbrar lo que pudo ser. La guitarra del citado señor Evans, vuelve a hacer de las suyas (como en “Where The Streets Have No Name”) en el ritmo que construye “Iris (Hold Me Close)”. Una de las canciones auténticamente personales del elepé. Está llena de honestidad y fuerza sentimental. Fue compuesta pensando en la muerte de la madre del vocalista cuando este tenía 14 años. Pocas veces, o nunca, había hablado del asunto tan francamente. En el coro canta “Hold me close, hold me close and don’t let me go” (sujétame cerca, sujétame cerca y no me dejes ir).

En “Raised by Wolves” Bono recuerda como se salvó de un atentado terrorista que hubo en Dublín cuando era joven mientras voces amenazantes y una guitarra simple pero constante hacen un inventivo y curioso fondo rítmico al mismo tiempo que la frase “I don’t believe anymore” (No creo más) invita a cantarla.

"Volcano" es rock bien acompañado de un bajo con mucha presencia junto a coros muy pegajosos y "Every Breaking Wave" es otra de las rolas que sólo ellos pueden hacer (aunque ya hayan hecho otras mejores que esa).

Tadavía puedo creer que este es simplemente un mal paso, que a la próxima, con menos interferencia de los productores, menos preocupación por ser la súper banda y más diversión y más The Edge como al final de “Sleep Like A Baby Tonight”, pueden hacer otra de las obras maestras que hicieron. Ésta no lo es.

 3.0/5


Eso en cuanto a la música. Pero ya han pasado algunos meses de su lanzamiento y hay algo que me preocupa y que me llama la atención. Al disco le ha ido terrible en cuanto a ventas y éxito radial. Aunque sea un disco mediocre, estamos hablando de la que se supone es la banda de rock más grande del mundo. ¿Ya nadie puede aspirar al éxito masivo? ¿Por qué le ha ido tan mal?

Creo que hay varios factores. El principal es la terrible decisión de lanzarlo gratis a los dispositivos de Apple. Muchas personas se quejaron de que fue un movimiento intrusivo, y lo fue, pero además, le dio al trabajo el aura de barato y sobre todo, mi hipótesis es que hizo que las personas pensaran “luego lo oigo”. U oyeron el sencillo, no les gustó y descartaron todo lo demás. Cuando vas por un disco compacto a la tienda es porque realmente lo quieres escuchar y si no puedes ese mismo día, su sola presencia te recuerda que tienes algo pendiente. Un archivo digital es invisible. No sólo dieron algo sin valor sino que hicieron que no se le prestara atención o deseo.

También. Dejaron pasar demasiados años sin lanzar nada relevante y los constantes retrasos dieron la impresión de muchas dudas. Otra. Al día de hoy hay sólo un video oficial para promocionar alguna canción (y parece más comercial de Apple). Si la gente ya no compra discos y tampoco los oyó en su iSomething, entonces tal vez recurra a Youtube, parece que eso ellos no lo entienden o no les importa, o peor, que ante la mala recepción, ya se rindieron. Más. Decidieron usar como portada del disco físico la imagen de un hombre mayor agarrando el torso de un hombre más joven = ¿osea qué pedo? Se supone que es en recuerdo del niño de la portada de dos de sus primeros discos (Boy y War) y el hombre mayor es Larry Mullen Jr. (baterista) abrazando a su hijo, pero en primera instancia no reconocí a Mullen y para entender la imagen alguien te la tiene que explicar y aún así, es algo perturbadora y la asocio a ciertos escándalos de cierta iglesia.

jueves, 22 de enero de 2015

Reseña de Boyhood: Momentos de Una Vida (Boyhood)



Poster de Boyhood Momentos de Una Vida (Boyhood)
 Director: Richard Linklater
Actores: Ellar Coltrane, Patricia Arquette, Ethan Hawke
Duración: 165 minutos
País: Estados Unidos
Año: 2014

Querida Boyhood:

Había oído hablar muchas cosas buenas de ti, te conocí tarde y traté, realmente traté de quererte, pero jamás conectamos o me hiciste sentir algo especial.

Intentas plasmar el desarrollo de la vida de un niño hasta que llega a la universidad y para eso te tardaste en ser filmada 12 años usando a los mismos actores bajo el amparo de un guión escrito -no a la manera de un documental (“a ver lo que pasa”)-. Eso ya es algo que por su sola dificultad ya merece un reconocimiento.

Más todavía cuando escoges tan bien los momentos que componen la vida. Algunos pueden parecer irrelevantes pero me costaría trabajo señalar a alguno que realmente sobre. Varios son excelentes. Estar tumbado en el pasto viendo el cielo es universal, enojarse por un mal corte de cabello, igual. Descubrir la incongruencia de tu padre al regañarte por algo que el sí hace, también. Oír sobre política aunque no lo entiendas es común. Hablar sobre sexo es divertido, bochornoso y necesario. Eliminar alienígenas como “el gran jefe” y después ser un verdadero boxeador son momentos que la tecnología nos permitió experimentar. Y al lado de todo hay canciones que nos acompañaron y nunca está de más recordar.

No hay actor tuyo que haga un mal trabajo, tienes algunos buenos diálogos, momentos tristes y felices bien distribuidos, un excelente ensamblado de edición y personajes que sufren cambios claros y continuos o fallos recurrentes propios de un ser humano de verdad que poquísimos largometrajes logran tener. Sin olvidar que nada de eso sería posible sin haber contado con un gran trabajo de dirección.

Pero ¿y entonces? Supongo que no eres tú, soy yo. Tan llena de virtudes como estás, no puedo engancharme contigo. Tu protagonista crece 12 años en la pantalla y se supone que me debo maravillar por “la vida retratada en pantalla”, pero no lo hago. El chico logró llegar a la universidad… bien por él. No es que me haya importado o sentido empatía hacia él. Te lo diré francamente: no tocas mi corazón, eres larga y a veces aburrida. Me pides casi 3 horas de mi tiempo y los minutos llegan a arrastrarse, “¿a dónde es qué quieres llegar?”, me pregunto. No encuentro la respuesta probablemente porque copias a la vida sus divagaciones sin rumbo (o parece) y pasa el tiempo y sigo esperando más de ti. Aún más. “Eso extra”.
                                           
Eres una gran película amiga, pero honestamente, no te quiero volver a ver otra vez en mi vida.

8.5/10 




domingo, 26 de octubre de 2014

Reseña de La Dictadura Perfecta



Director: Luis Estrada
Actores: Alfonso Herrera, Damián Alcázar, Joaquín Cosío, Silvia Navarro
Duración: 142 minutos
País: México
Año: 2014

En un estado al norte de México, la noticia del secuestro de unas gemelas es aprovechada por el gobernador local para desviar la atención de la población sobre su pésimo desempeño al usar la ayuda de la televisión para mantener e impulsar su carrera política. Pero, el desvío es tan efectivo, que no sólo distrae a los habitantes de ese lugar, sino también a éste quien escribe, pues esperaba una sátira más pulida y enfocada.

Después de que el Presidente de la República hace unas muy polémicas declaraciones, el gobierno pide la ayuda de la televisora más importante del país (y al parecer aquí, la única) para desviar la atención, así que, en el noticiario más importante, muestran a un gobernador recibiendo millones de pesos de soborno. Éste funcionario luego pide ayuda a la misma empresa para desviar la atención de esa noticia y hacer cambiar la opinión pública que se tiene de él para luego competir por cargos más importantes. Pero es un gobernante muy malo al que le salen nuevos escándalos continuamente así que es difícil hablar bien de él. Afortunadamente acontece el secuestro ya mencionado y éste da la oportunidad al político de lucirse como un héroe y al mismo tiempo lograr la empatía de la sociedad.

El problema es que la película le da muchísimos minutos a la historia del rapto. Se enfoca tanto en él que por momentos parece que trata más sobre esa cuestión que sobre política. Cierto, esa noticia justifica el cambio de percepción y el éxito para ese servidor público, pero podrían habérsele dedicado menos minutos en una película que se siente larga y muy solemne. Esa solemnidad perjudica sobre todo a un actor: Joaquín Cosío. Su personaje es casi unidimensional siendo un paladín de la justicia y la honestidad que no convence con sus discursos morales y acaba aburriendo.

Damián Alcázar hace un muy buen papel como el gobernador corrupto. Hay mucha naturalidad en sus actos y en su lenguaje; proyecta la desvergüenza de un político que cree que hace lo necesario y correcto. No obstante, la sorpresa la da Alfonso Herrera. Actor más conocido por su papel en la telenovela Rebelde, aquí convence como un inteligente productor televisivo encargado de ayudar al personaje de Alcázar. Grandísimo acierto: Sergio Mayer como Presidente de México, ¡igualitos!

Esas buenas actuaciones explican el contubernio Televisión-Política. Un problema latente en el país que hay que denunciar, pero lo hacen en medio de una sátira que se da mucha importancia a sí misma, que casi no ríe, que se distrae y que hace quedar mal a la política pero no tanto a la televisión. Y aquí van mis motivos:

1) El productor televisivo interpretado por Alfonso Herrera es el personaje más inteligente y más proactivo. De hecho, para mí, es el verdadero protagonista. ¿Por qué? Porque él es quien constantemente da la solución a los escándalos gubernamentales, es el líder que lleva al éxito a su equipo, realiza el trabajo para el que fue contratado y además, al final, su trabajo lo recompensa y beneficia a la mayoría de los demás personajes.

2) ¿No es un poco contradictorio atacar a la principal empresa televisiva del país pero aún así usar a muchos actores identificados con ella? ¿Esto incluso no habla bien de esa empresa, pues deja que varias de sus estrellas actúen en una obra que la critica fuertemente? 

3) Los llantos falsos de la mamá de las niñas secuestradas (Silvia Navarro) más toda la atención que se vierte en ese tema son dignos de una telenovela.

4) Por problemas con el financiamiento (y aquí puedo pecar pero creo que hay que hacerlo notar), la película fue rodada en formato digital 2k, irónicamente, eso la hace ver más como televisión que como cine.

 6.5/10

Poster de La Dictadura Perfecta


lunes, 22 de septiembre de 2014

Reseña de Cantinflas (2014)



 
Director: Sebastián del Amo
Actores: Óscar Jaenada, Michael Imperioli, Ilse Salas
Duración: 102 minutos
País: México
Año: 2014

Mario Fortino Alfonso Moreno Reyes, “Cantinflas”, es tal vez el mejor comediante mexicano que ha aparecido en el cine, un actor con obras memorables y una celebridad que goza de éxito en los países de habla hispana por su participación en películas desde 1937 hasta 1982. Eso (y por qué o cómo) pudo explicar este filme biográfico, pero en vez de eso, da un montón de datos inconexos sin antecedente o resultado haciendo un relato muy pobre de un hombre muy grande.

“Cantinflas” es alguien a quien muchos mexicanos conocemos y disfrutamos, pero si alguien extranjero ve esta obra (o alguien de mi país que no lo conoce) dudo mucho que descubra por qué o qué fue lo que hizo. Este es el grandísimo defecto de este filme; piensa que con el nombre ya tiene ganada la historia. No hay ilación entre los acontecimientos al que nos expone. A continuación, usaré varios ejemplos explícitos, aviso para quien no quiere enterarse de la trama.

Entre muchos: “Cantinflas” llega a trabajar a un teatro con un señor llamado Medel, ¿quién era Medel y cómo hizo nuestro comediante para de ahí saltar al cine? Quién sabe. ¿En ese lugar trabajó junto a Agustín Lara (famoso músico mexicano)? Eso parece. ¿Cómo fue la grabación de la que muchos consideran su obra cumbre (“Ahí está el detalle”)? Investiguen en otro lado. ¿De verdad se atrincheró en unos estudios cinematográficos junto a otros famosos de su época con fusil en mano? Vaya, eso luce interesante, pero los realizadores decidieron que no había que darle importancia y no nos explican que pasó después. ¿Hubo un gran distanciamiento con su amigo Shilinsky? Pues, igual y sí. ¿Es cierto que Charles Chaplin le escribió una carta a nuestro compatriota para que participara en la industria de Estados Unidos? Todo es posible. Nos han prometido que va a torear en la Plaza México a la vista del productor estadounidense que lo quiere en su película, ya hubo varias escenas anunciándolo y, ¡y!… nunca lo vemos torear. Es decir, de repente estamos aquí y luego allá, eso que ni qué, pero no más por que sí y usté’ debe de entender aunque yo no me explique bien y de esto salga aquello aunque no sea claro el porqué o para qué, no obstante fue así.

Con tales errores hay poco que hacer, pero aún así, Óscar Jaenada da una excelente interpretación en el papel protagónico. Actor español, elimina el acento de la península ibérica, se apropia del sonsonete del “mimo de México”, de sus poses, de sus muecas y de sus movimientos corporales. Gran trabajo. También destacable, la ambientación de la época en que transcurre la historia, que, aunque queda todavía muy corta del cine estadounidense, muestra mejoría en su manufactura.

Además de la actuación principal, a la obra le ayuda algo mágico que casi nunca emana de ella por sí sola: el recuerdo de “Cantinflas”. Los mejores momentos son en los cuales los fanáticos presenciamos algo de lo que lo hacía tan especial: su forma de bailar, su desfachatez, que es un personaje nacido de los estratos bajos del pueblo, el poder que tenía para realmente hacerte reír ("comedia: Guardianes de la Galaxia", no mam...) o su INCREÍBLE GENIALIDAD CON LAS PALABRAS. ¡El tipo era bien, bien chingón! Lamentablemente, aquí no lo parece tanto.


3.0/10

Hay otros aspectos que quiero comentar pero que dejo fuera de mi calificación de la obra porque son muchísimo más subjetivos.

Barbara Mori hace un cameo personificando a Elizabeth Taylor. No es creíble. La mujer es muy hermosa pero cuando la veo pienso en Rubí o en telenovelas, no en una leyenda de Hollywood; además, es completamente innecesaria su participación. Sí dice cinco diálogos es mucho y sus acciones son irrelevantes en la obra.

El director bien pudo ahorrarse cursilerías y tono telenovelero: después de que el protagonista ofrece una cena llena de pétalos de rosa a la luz de las velas, hay fuegos artificiales; Mario Moreno le lanza un vaso de licor al retrato de "Cantinflas" pues está siendo sobrepasado por la fama de su personaje; Valentina Ivanova (la esposa) declara ya no reconocer al hombre con quien se casó.

La fotografía luce como una serie de televisión mexicana con buen presupuesto grabada con una cámara digital de alta definición, no como cine. Tal vez esto sea poco claro pero apelo a que mis lectores recuerden a “La lista de Schindler”, “Gandhi” o “Ray”.

La decisión de terminar la película en la premiación a Mario Moreno con un Globo de Oro y en general, hacer que la historia gire en torno a un “éxito” estadounidense no me gustó. Si "Cantinflas" no hubiese hecho jamás un largometraje en Hollywood y no hubiese recibido un premio de ellos, de todos modos merecería estar en la historia del cine de comedia. De verdad le compite a Chaplin. Más aún, “La vuelta al mundo en 80 días” no es ni de chiste la mejor actuación del cómico y le quita tiempo a otros momentos de su vida en los cuales hubiese sido interesante indagar. “Miren, los gringos también dicen que era bueno” es la aprobación que parece quiere plasmar. No es necesaria.

Por último: esta es una de las películas que México decidió que deben concursar por los premios Oscar. ¡¿En serio?! Debe ser una decisión motivada como una propaganda comercial para llevar más público a las salas porque si de verdad nuestra Academia cree que es de lo mejor que podemos ofrecer este año (o realmente es lo mejor que hicimos), entonces tenemos un gran problema.

Poster de Cantinflas (2014)
 

lunes, 18 de agosto de 2014

Reseña de Tortugas Ninja (Teenage Mutant Ninja Turtles)



Director: Jonathan Liebesman
Actores: Megan Fox, Will Arnett, William Fichtner
Duración: 101 minutos
País: Estados Unidos
Año: 2014

Otros queridos personajes de la infancia de muchas personas sucumben ante el Destructor hollywoodense al ser tratados sin respeto, lógica, atención, cuidado o cariño en la búsqueda del dinero veraniego de jóvenes vacacionistas.
                                            
Si la mejor amiga de las tortugas, Abril O’ Neil,  personificada por Megan Fox con cabello negro y largo (muy distinta a la original) es el menor de los pecados, entonces hay un grandísimo problema. Ese es un detalle estético que, aunque importante, puede pasarse, y sí, la actriz es limitada, pero increíblemente, parece ser el humano más entusiasmado con su trabajo, sobrelleva su rol e innegablemente encanta los ojos de los espectadores. Lo que no puede permitirse es que las Tortugas Ninja hayan sido utilizadas de tan fea forma. Lo importante era resucitarlas en el mundo cinematográfico como fuese, y después, el dinero caería solo (como parece ha pasado).


El relato apenas y tiene rumbo, nada de lógica. Aparecen las protagonistas, después las descubren, algo de explicación, sale el malo, el plan del malo y después, peleas y peleas. En esa secuencia simple, hay un montón de huecos narrativos. “¿Por qué pasó eso? ¿Por qué no pasó aquello? O ¿Por qué hacen eso?” son preguntas que me hice constantemente. Ni siquiera las secuencias de acción son tan buenas. Sin antes despertar interés por ellas o dejar respirar, se filman con una cámara muy rápida que pocas veces deja apreciar bien lo que pasa y algunas partes de ellas también carecen de sentido. Sólo cuando hay momentos moderados y los héroes lucen relajados hay momentos rescatables, pero otra: hay un intento paupérrimo de desarrollo de personajes. De hecho, parece que dijeron: “Cada tortuga usa una banda en la cabeza de distinto color y un arma diferente… Con eso basta.” ¡Aunque sean tortugas, tienen personalidades, señores realizadores! Y no, que Miguel Ángel diga algunos chistes con diálogos cortos y que Donatello use lentes no es suficiente.

Lo peor de todo es el tono serio y carente de jovialidad; algo que pude despreciar mejor al ver la película en una sala llena de niños. Se necesitaban más risas, colores brillantes, interacciones tal vez tontas pero agradables, buenos momentos de los cuatro personajes, tratamiento de la personalidad de cada uno y después, sólo después, vencer a un tipo malo que amenazara el mundo (pero que no diera miedo). En cambio, casi todos siempre tienen el rostro adusto; hay encadenamientos sádicos con sangre incluida; en una secuencia lúgubre en las alcantarillas acompañada por aciaga música hay demasiada violencia y casi, un asesinato; la tortuga, Rafael, no puede llevarse bien con sus hermanos y suele estar enojado; prácticamente no hay escenas largas con los cuatro hermanos pasándosela bien y el tipo malo ahora tomó esteroides y es una máquina criminal que quiere acabar con todos.

Antes de la inevitable próxima vez, ejecutantes, póngase a ver las caricaturas.

2.5/10

Poster de Tortugas Ninja (2014)

miércoles, 13 de agosto de 2014

Reseña de Guardianes de la Galaxia (Guardians of the Galaxy)



Director: James Gunn
Actores: Chris Pratt, Zoe Saldana, Dave Bautista
Duración: 121 minutos
País: Estados Unidos
Año: 2014

En algún lugar de nuestra galaxia, cinco personajes con motivaciones propias y pocos amigos se unen para detener la destrucción de un planeta a manos de uno de los colegas de uno de los seres más poderosos del universo y lanzar otra franquicia multimillonaria para la empresa llamada Marvel, en una “divertida” pero superficial película carente de tensión, alcance y, muchas veces, lógica.

Cuando quedó huérfano, el humano Peter Quill (Chris Pratt), fue secuestrado y criado por alienígenas bandidos. Ahora, busca una esfera de suma importancia bajo el nombre de Star-Lord. No es el único que la quiere, por supuesto. Thanos le pide a Ronan, “el Acusador”, que se la entregue, éste le pide a Korath, “el perseguidor”, lo mismo… también a Nebula y a Gamora (Zoe Saldana), principalmente. Drax, “el Destructor” (Dave Bautista) quiere a Ronan “el ya dije”, y al humano lo están cazando Groot (el árbol) y Rocket Racoon (el mapache).

Así que al principio hay búsquedas por todos lados e introducciones y datos al por mayor.  Cuando todos se juntan y se hacen amigos la velocidad sube y tiende a mantenerse. Pero siguen sin pelear realmente contra el villano. Y aún no sabemos que es tan especial en la esfera, así que hay que gastar más minutos e ir a otras locaciones para averiguarlo. Resulta ser algo superpoderoso, claro está. Es hasta ese momento que el equipo se da cuenta contra qué se enfrenta y cuando realmente el malo cobra cierta importancia. ¿Ya ha pasado más de media película?

Resulta entonces, que el enfoque no está en el peligro galáctico, en la destrucción de mundos o en el salvamento de vidas. Lo importante es conocer a los cinco chicos carismáticos y pasar un buen rato con ellos. Pero el único que lo logra, a medias, es Star-Lord. No obstante estar sumamente bien logrado por Chris Pratt al ser un líder arrogante, inteligente y de buen corazón que se sale con la suya, no alcanza a otros de sus compañeros de profesión: Capitán América, Thor, Spider-Man… a quien más se parece es a Iron-Man, pero jamás lo toca. Eso lo hace más bien un hombre X. ¿Va a morir? Qué mal, era un buen ladrón; aunque no muy heroico. Y ese es el protagonista. Cada quien tendrá sus opiniones con los demás integrantes, pero yo no puedo sentir empatía por un árbol que sólo dice “Soy Groot” y que ocasionalmente hace algo relevante; por un mapache bien cool que parece dirigido a niños; o por un hombre azul algo tonto, no muy fuerte. Gamora tiene cualidades salvadoras (intrigante pasado, fuerza, destreza, etc.) pero tampoco hace nada memorable o sobresale en su competitivo mundo.

Comic #1 Guardianes de la Galaxia

Algo que me sorprendió al leer comentarios estadounidenses es que consideran al filme “cómico”. Cierto, nunca se toma en serio, pero ¿buenas risas? Para mí, alguno que otro buen diálogo y tal vez dos o tres acciones físicas. Nada más. Tiene un carácter demasiado adolescente y un poco tonto. Abusador y quita dinero, la tercera dimensión. No aporta nada y se ve mal. Sin controversia a su favor es el excelente uso de los efectos especiales y que logra plasmar mundos diversos muy interesantes.
                                                                                                       
Dos puntos: el uso de canciones populares y el peligro-villano.

El largometraje utiliza muchas canciones de los 70’s u 80’s. No es que no me gusten (está bien: unas no), pero me pareció que el director las usaba para distraer la atención del público o insertar las buenas vibras con calzador. Lo filmado, sin ellas, caería. Se sentiría lento o aburrido. O haría visibles algunas fallas, me parece.

Tal vez lo peor es que el equipo jamás parece estar en serio peligro. Hay incluso tres posibles acciones mortales que son salvadas casi por obra divina. Cómodamente, un as debajo de la manga que no nos habían dicho sale a la luz después de que todo está perdido o algo que no era posible, resulta que sí lo era. Eso resta interés y relevancia. El malote hombre azul puede acabar con todo un planeta y lo detiene: ¡¿un baile?! Tal vez lo verdaderamente bueno llegue en Guardianes de la Galaxia #16.

5.0/10

Poster de Guardianes de la Galaxia

martes, 17 de junio de 2014

Reseña de X-Men: Días del Futuro Pasado (X-Men: Days Of Future Past)



Director: Bryan Singer
Actores: Hugh Jackman, James McAvoy, Patrick Stewart,
Michael Fassbender, Ian McKellen, Jennifer Lawrence, Ellen Page
Duración: 131 minutos
País: Estados Unidos
Año: 2014

Los pasados filmes sobre los Hombres X no habían llegado nunca hasta un punto tan alto como lo hicieron ahora, en el futuro, les será difícil volver a alcanzarlo. Días del Futuro Pasado es una de las mejores obras en el género de superhéroes, la mejor con varios protagonistas (“Avengers”, jajajajaja) y probablemente la mejor película de acción del año.

Basada en la trama que apareció por primera vez en Uncanny X-Men #141 (pero con algunas variaciones), la historia empieza en el futuro. Robots asesinos conocidos como Centinelas impregnados con el ADN de Mystique (Jennifer Lawrence) han logrado exterminar a casi toda la población mutante y han causado una gran destrucción en el mundo. Varios mutantes se unen al profesor Xavier (Patrick Stewart), a Magneto (Ian McKellen) y a Wolverine (Hugh Jackman) para un último intento. Por su poder de curación increíble, el hombre de las garras es el único que puede viajar a 1973 para impedir que los Centinelas sean creados. Debe apresurarse, porque mientras el hace su tarea, sus amigos no pueden huir y los asesinos metálicos pronto llegarán a ellos.

Portada Comic X-Men Días del Futuro Pasado

De modo que desde el principio ya hay un motivo claro, el sentido de urgencia y un peligro monumental. Pero, por supuesto, hay más. En los 70, Charles Xavier (James McAvoy) es un hombre atormentado que dista mucho de ser un líder, necesitan convencer a Magneto (Michael Fassbender) de que los ayude aunque sigue siendo un terrible rival y deben encontrar a Mystique para que los humanos no extraigan su ADN. Sabroso lío… y eso que seguimos en el inicio. Por supuesto, después se complica aún más. La estructura pasa del pasado al futuro sutilmente, junta varias hebras narrativas en la serie, sube de velocidad, emociona hacia el clímax y tiene un epílogo que restaura el equilibrio del mundo y da un nuevo comienzo.

Pongamos palomitas en los apartados de “buen guión” y “problema interesante y grande” y hablemos de otras virtudes (hay muchas y me cuesta trabajo decidirme… como en esas “buenas películas"…).

La serie de los chicos X ha sido criticada constantemente porque tiene a Wolverine como personaje principal en casi todas sus partes… y aquí también puede parecerlo, pero ahora son Xavier y su rival los protagonistas. Dos hombres que se odian pero que necesitan ayudarse. Los dos, personajes complejos interpretados con decisión y convencimiento por sus actores. Fassbender lo hace ver muy fácil; McAvoy hace renacer a un héroe. Dos puntos de ver el mundo con buenos argumentos a su favor.

Los acompañan un montón (¡un montón!) de hombres y mujeres con poderes que se ven muy bien. Invocando el poder del sol, el hielo ártico, teletransportaciones, mucha fuerza (y pelo) o Tor-men-tas. Un hombre súper rápido de agradable personalidad le roba escena a los protagonistas mientras da una de las mejores secuencias de este y muchos otros largometrajes. Todos aparecen cuando deben, usan el tiempo necesario, tienen a su servicio efectos especiales de primer nivel siempre al servicio de la trama y hacen un mundo complejo y creíble.

Marquemos la casilla de “buenos personajes”.

El asunto puede ser demasiado complejo (tal vez lo es [para algunos]) pero se aligera con chistes o referencias en el momento exacto. Las chicas agradecerán el guiño a Terminator protagonizado por Jackman cuando su personaje despierta por primera vez en el pasado, el asesinato de John F. Kennedy por fin tiene una solución creíble, hay buena música, el vestuario da para recuerdos bochornosos, Wolverine es gracioso… También nos puede dar un poco de suspenso y: Violencia. Bendita y necesaria violencia. ¿Por qué? Consideremos Avengers. ¿Tiene sangre? ¿Peligro real para los semidioses? ¿Muertes que nos hagan sentir algo? Aquí hay algo muy extraño en este tipo de cintas: asesinatos brutales, dolor (para personajes [y con suerte, para la audiencia]).

“Rango de emociones”, es el otro inciso cubierto.

A ver shavo, muchas flores y no veo un 10 al final. ¿Qué tranza? Bueno. Es extraño. Defenderé con rayos y trucos mentales que es una grandiosa película, pero no es la mejor de su tipo. Definitivamente es mejor que cualquiera de Iron Man, Hulk, Thor o Captain America (lo diré: de todo el Marvel Disney). Pero el convencimiento de haber presenciado la absoluta chingonería está ausente. No pasa. Eso lo supe inmediatamente cuando acabé de ver una (u otras) de Batman, aquella de Spider-Man, tal vez esa de Superman… La posible respuesta es que, entre tantos personajes, el viaje humano trascendental pierde fuerza, o, porque la estructura, excelente cual es, te hace acercarte de forma más intelectual que sentimentalmente, o porque la sombra de la serie de los Hombres X persiste: algunas fueron francamente malas y nunca me las había tomado como “serias”. Además, me parece que a personas que no saben nada del mundo de los mutantes les va a costar trabajo entender de que trata todo exactamente o simplemente se van a rendir. Será su derrota, porque es una de esos pocos acontecimientos: una grandiosa victoria para los superhéroes.

9.5/10

Poster X-Men Días del Futuro Pasado

lunes, 9 de junio de 2014

Reseña de Godzilla (2014)


 
Director: Gareth Edwards
Actores: Aaron Taylor-Johnson, Bryan Cranston, Ken Watanabe
Duración: 123 minutos
País: Estados Unidos
Año: 2014

“Este Godzilla se ve bien”, me atreví a pensar después de ver el muy buen avance cinematográfico para una nueva aventura del monstruo japonés más famoso del mundo. En poco más de dos minutos, “la lagartijota” luce realmente amenazante, capaz de inducir miedo, poderosa, seria e inclusive con un tono de suspenso interesante y refrescante para la franquicia. Hasta varios de los afiches publicitarios lucían bien (a mi gusto, de los mejores recientemente), ¡pero!, qué menudo chasco tíos, es una monstruosidad malograda.

La historia comienza dando esperanzas. Unos científicos descubren en una mina colapsada en Filipinas un esqueleto de un animal que deja luciendo como una miniatura a cualquier dinosaurio conocido y poco después, en una planta atómica de Japón donde trabaja Joe Brody (Bryan Cranston) junto a su esposa e hijo ocurre un trágico desastre. Y parece que todo va bien.

De ahí, nos transportan a este 2014. El hijo de Joe, Ford Brody (Aaron Taylor-Johnson), trabaja en el ejército como un experto en bombas cuando de pronto tiene que regresar a Japan para ayudar a su padre, que sigue investigando lo que realmente pasó metiéndose en problemas con las autoridades locales. Y las cosas siguen su curso.

Hasta que nos enteramos que fue lo que pasó, nos llenan de explicaciones, vemos una que otra muerte innecesaria y los personajes con los que hemos pasado gran parte del tiempo pierden importancia y el invitado al que esperamos no termina por llegar. Algo anda mal.

Y es sobre todo con los humanos. Débiles y arrogantes criaturas que creen haber domado a la naturaleza. Demasíado débiles. Demasiado… No importaría si no fuera porque la película pasa la mayor parte del tiempo contándonos acciones militares para salvar al mundo que no llevan a ningún lado (algunas muy estúpidas) e incidentes de protagonistas indefensos con los que no puedo sentir empatía. Es prodigiosa la forma en que mal gastan a los actores. Nuestro amigo protagonista del principio, Joe, y el científico japonés interpretado por Ken Watanabe, son los mejores ejemplos. Si con esos homo sapiens no puede pasar nada: ¿Por qué gastar tiempo con ellos? ¡Dame a “la lagartijota”!, entonces. Nop. No liberan al monstruo, amigos. Cuando parece que por fin va a llegar su momento de brillar, le cortan el acto prematuramente. Y a mí me hacen enojar.

Metido entre eso, hay dos grandes secretos guardados que le quitan aún más presencia a nuestro monstruo, que hacen todavía más desechables a las personas y que deberían quitar seriedad (ahora risible) y traer diversión palomera simple, pero no lo hacen.

Cuando Godzilla por fin es libre, el enorme chico malo es bastante bueno, en realidad. Es imponente. Para esta ocasión, luce más masivo, poderoso e incontrolable que en cualquier otra. Sólo escúchenlo rugir… Y véanlo destruir. Los ejércitos caen, el pánico se extiende, las ciudades se hacen añicos (bellamente). Sobre todo San Francisco, en donde es la batalla final. Un velo de polvo la cubre mientras los soldados dan destellos rojos con sus armas en un excelente cuadro apocalíptico. Pero ya todo está perdido. Al final, el problema se resuelve por obra de la providencia venida de los abismos sin que ninguna de las tribulaciones o acciones de esos tontos humanos hiciera diferencia (o me importara). 

3.0/10


Antes de acabar: realmente les recomiendo que busquen más pósteres (sí, así se escribe) de la película en su buscador predilecto, son muy buenos.